lunes, 17 de octubre de 2016

Cómo ser coherentes con nuestras hijas e hijos


Hay que reconocerlo, ser coherente con nuestras hijas e hijos no es tarea fácil. Nos falta coherencia entre lo que pensamos, decimos y hacemos. 

¿Qué es lo que no funciona?
  
Percibimos e interpretamos de forma muy diferente los comportamientos de las otras personas respecto de los nuestros. 

Cuando alguien no acaba un trabajo que tenía que hacer, es un perezoso, si no lo acabamos nosotros es porque teníamos cosas más importantes que hacer.

Cuando una niña o un niño llora o patalea, es un maleducado, o intenta llamar la atención, cuando somos nosotros que tenemos un mal y estamos tristes y de mal humor, entonces necesitamos consuelo, paciencia y comprensión.

No está permitido que los niños griten o digan palabrotas pero cuando nosotros las decimos, es o porque nos han provocado o porque si no es así, no nos hacen caso. 



Cuando nuestros hijos se pelean y pegan a otros niños les pegamos porque pegar está mal!!!!???? (No hay quién lo entienda). 


Cuando los otros son lentos nosotros somos meticulosos.

Cuando los pequeños defienden con fuerza lo que para ellos es importante es un egoísta y un cabezota pero cuando somos nosotros, defendemos nuestros derechos porque no nos queremos dejar pisotear.

Cuando alguien  llega tarde a una cita es un irresponsable pero cuando lo hacemos nosotros es porque estamos  muy atareados o porque los demás te han impedido ser puntual.

Como estos podríamos poner mil ejemplo, pero una cosa si nos tienen que quedar clara,  nos aclaramos o nuestros hijos se volverán locos con nuestras incoherencias y perderemos credibilidad!



Para controlar esas incoherencias, existen unas acciones que podemos hacer antes de hacer o decir nada sobre el comportamiento de nuestros hijos.

  • ¿Qué es lo que necesita en estos momentos? ¿Qué le riña o que le de ejemplo? ¿Qué lo castigue o le comprenda?
  • ¿Qué es lo que quiero que aprenda con mi actuación?

La educación basada en la coherencia se sustenta en tres valores imprescindibles:
  • El amor
  • El respeto
  • El sentido de la justicia

Si alguno de estos tres valores no está presente, falla nuestro proyecto educativo. 

Hay una serie de preguntas, basadas en estos tres valores principales que nos podemos hacer antes de cualquier intervención con nuestros hijos.

Con ellas conseguimos diferentes cosas importante. Por un lado, nos permite interpretar de forma diferente lo que ha sucedido, responder con más calma y tranquilidad y aplicar una conducta mucho más efectiva por intensa y duradera. 

Este tipo de preguntas van más allá de una simple forma correcta de comportarse y tratar a nuestras hijas e hijos, también son importantes porque tienen un fuerte impacto tanto en la estabilidad psicológica y emocional de tu hijo como en la estabilidad familiar.

  1. ¿Con mi comportamiento, ¿qué le estoy enseñando?
  2. ¿Me guía mi amor cuando le riño por un comportamiento negativo o lo hago por cansancio, ego o comodidad?
  3. Si continúo haciendo lo que hago, ¿se arreglará el problema?
  4. Mis métodos educativos, ¿fomentan o rompen mi relación con mi hijo?
  5. ¿Podría hacer lo que hago utilizando métodos más respetuosos con mi hijo?
  6. Cuando mi hijo me obedece, ¿lo hace de forma forzada, obligado o temeroso más que por convicción?
  7. Con mi intervención, ¿le estoy enseñando a solucionar sus problemas o lo hago dependiente de mí?
  8. Con mis palabras, ¿lo ayudo a crecer en seguridad o estoy minando su autoestima?
  9. ¿Cuál es el verdadero motivo de su comportamiento? ¿Cuál es el verdadero problema? ¿Su comportamiento o los sentimientos que han generado ese comportamiento?
Haz lo que amas, ama lo que hagas

Toni Aznar



domingo, 25 de septiembre de 2016

No soy lo que digo: estrategias compensatorias



Todos tenemos cosas de nosotros que no nos gustan. Nuestro entorno nos hace creer que hay aspectos personales más deseables que otros. Entre las muchas estrategias que, en ocasiones utilizamos, estan las estrategias compensatorias o protectoras, que es la forma como contrarrestamos aquello que no nos gusta de nosotros mismos, intentamos ocultarlo alardeando de todo lo contrario.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Mitos sobre la ansiedad y el miedo fóbico.


Hablamos de fobia cuando existe un miedo intenso y persistente a objetos o situaciones específicas que pueden estar presentes en el momento en que sentimos esta emoción, o incluso podemos anticiparlo. En consecuencia, tenemos una respuesta de ansiedad y sentimos un gran malestar. Además, ese miedo interfiere en nuestra vida cotidiana, no pudiendo realizar actividades que nos gustaría realizar.

A continuación vamos a desvelar algunos mitos sobre las fobias y la ansiedad.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Liderazgo y su impacto en las personas





Es sorprendente ver cómo el exceso de ego, la imprudencia o la estupidez de algunas personas, puede generar una serie de comportamientos y actitudes que lleven a provocar el hundimiento del Titànic o la desaparición de muchas organizaciones.

Aquellas personas que gestionan las organizaciones fomentando las relaciones humanas basadas en el miedo, la desconfianza y la rivalidad y la competitividad desaforada, acaba generando un clima laboral que produce un pernicioso efecto conocido como desafección emocional y que se da tanto en grandes como en pequeñas organizaciones.



Ahora más que nunca, es necesaria una dirección que lidere desde el entusiasmo, que fomente la confianza, el respeto, la cooperación y que valore y reconozca la contribución de todas las personas al resultado obtenido.

Una dirección que desde el ejemplo personal, genere ilusión, entusiasmo, sentimiento y orgullo de pertenencia, que encienda la creatividad e ilusión de sus trabajadores y trabajadoras para afrontar los retos del día a día y encarar el futuro con confianza.

"Los líderes excepcionales se esfuerzan en fomentar la autoestima de su personal. Si las personas creen en ellas mismas es asombroso lo que pueden llegar a conseguir" Sam  Walton

Pero no olvidemos una tendencia muy humana: la de delegar responsabilidades que nos son propias.
Es por ello, que nosotros, desde nuestra posición también nos podemos liderar, producir pequeños cambios en nuestro entorno, disfrutando de lo que hacemos, cooperando con los demás, desarrollando relaciones de confianza, superando las habituales grupos,clanes o "sectas", que entienden la gestión como un medio para servirse a sí mismos, en lugar de un auténtico liderazgo de servicio a los demás.
"Cada uno, desde su posición puede liderarse a sí mismo y producir un pequeño cambio en su entorno."
Todos tenemos, hemos tenido o tendremos jefes que gestionan desde el miedo, la represión, la desconfianza, que intentan empequeñecerte, robándote tu ilusión y optimismo, para que no les hagas sombra y pongas en evidencia su falta de profesionalidad.


Ante dichas situaciones, debes tener claras tus prioridades y tu posición en el el mundo y el lugar que ocupa el trabajo en tu vida. entender en trabajo como un medio, y no un fin en sí mismo, te permite conseguir la fuerza suficiente para afrontar la vida, la familia y el trabajo.
Poner en primer lugar lo más importante (la familia), hace que se tenga "fuerza" para afrontar lo que viene después.

Ojo con los parásitos emocionales, que intentarán robarte tu ilusión, tu entusiasmo. Desde tu nueva posición, tienes la fuerza necesaria para rechazar a quien fomenta el miedo, conseguir la valentía necesaria para negarte a ese chantaje, con la satisfacción de ser coherente con tu humanidad, la búsqueda de tu felicidad.

Para acabar, no dejes nunca de superarte a ti mismo, de sacar tu mejor versión, para conocerte mejor y ser fuente de inspiración para otros y inspirándote y aprendiendo de los demás mirando siempre su mejor versión, transformando tu entorno y haciendo de él y del mundo un lugar mejor.


El auténtico liderazgo es servicial, no se sirve de otros, y promueve el auto-desarrollo de las personas y de la organización misma, consiguiendo mediante la función directiva que la suma del todo sea mayor que la suma de las partes.

Haz lo que amas, ama lo que hagas
Toni Aznar

lunes, 1 de agosto de 2016

Vacaciones, ¿son necesarias?



Como ya he explicado en otros de mis artículos, desde mi punto de vista, como necesidad total y absoluta, para sobrevivir, solo necesitamos agua y la comida del día, como muy bien dice mi querido y admirado Rafael Santandreu. Todo lo demás, es prescindible.

lunes, 18 de julio de 2016

Evitando la realidad


Para finalizar esta presentación basada en analizar cómo funciona nuestra mente, cuales son sus tendencias para comprender porque pensamos como pensamos y porqué actuamos como actuamos, os presento el último modelo de funcionamiento, que como ya dije en artículos anteriores, estos procesos nunca actúan de forma independiente y solitaria, sino de forma interrelacionada, y reforzándose unos a otros, pero no solo en el aspecto negativo, también sucede cuando pensamos y creemos bien.

Las estrategias evitativas y compensatorias.

Las estrategias de evitación también ayudan a la autoperpetuación de los esquemas negativos, aunque de una manera más indirecta que las profecías de autorrealización. La psicología humana se mueve en una contradicción esencial: mientras que de manera consciente queremos dejar de sufrir y eliminar las creencias irracionales responsables de nuestro malestar, de manera no consciente reforzamos nuestros esquemas negativos evitando cualquier confrontación que los haga tambalear. Un buen símil sería como si viviéramos con un enorme y furioso perro al cual le tuviéramos miedo y aún así, lo alimentamos cada día para que esté más fuerte y grande.

Un joven ejecutivo prefirió perder su trabajo a tener que enfrentarse al miedo de hablar en público, la evitación se impone a la razón.

Tendemos a preferir el alivio del escape a la posibilidad de desaprender las viejas ideas que tanto daño les habían causado, aunque fuera incomodo o doloroso. Como en tantos otros aspectos de la vida, hay un sufrimiento inútil, que implica un estancamiento to irracional, y un sufrimiento útil, que nos hace ver las cosas como son, para luego modificarlas.

La conclusión es clara: la conducta de evitación fortalece los esquemas negativos porque impide su confrontación con la realidad. Es una forma directa de autoperpetuación, ya que se pierde la oportunidad de “desaprender lo malo”.

Desde una psicología de tendencia cognitivo conductual recomiendan afrontar las situaciones temidas de forma experiencial (hablar en público, subir a un avión, jugar con arañas...) pero desde la perspectiva de la Psicología Cognitiva, que es la que yo trabajo y aplico en terapia psicológica, actuamos sobre los esquemas negativos, las creencias irracionales y las ideas erróneas. Los miedos están en nuestra mente y no fuera. Si no cambiamos nuestra forma mental de interpretar una situación, experimentar que no sucede realmente lo que esperas, no te asegura que ese miedo o temor no se focalice en otro aspecto o situación. Lo que hemos de trabajar son las creencias que nos hacen evitar una situación determinada, no la conducta en si, ya que no es más que un síntoma de nuestra errónea forma de pensar. Evitamos porque pensamos erróneamente que evitar es la mejor opción.

Como en una infección, el analgésico solo calma el dolor, uno de los síntomas, pero no cura la infección que es la causa del dolor. Solo con antibióticos se puede eliminar la causa del dolor.

Disfruta de lo cotidiano.

Toni Aznar

lunes, 4 de julio de 2016

¡¡¡¡Lo sabía!!!!


Si durante estas semanas he desgranado uno de los motivos por los que la mente se cierra sobre si misma y viva en el autoengaño: la economía metal o ley del mínimo esfuerzo son sus sesgos(atencionales, de memoria y perceptivos), hoy os presento uno de lo procesos metales más alucinantes y espectaculares que conozco: las profecías autorrealizadas, profecías de autocumplimiento, se las define de diferentes maneras.