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lunes, 5 de junio de 2017

Aprender a pensar por nosotros mismos



Normalmente los pacientes llegan a la consulta del psicólogo esperando o pidiendo una respuesta, quieren saber qué hacer o cómo comportarse ante un problema o un síntoma particular. También  quieren  saber lo que es “normal” y lo que no.

 Los psicólogos no tenemos la seguridad sobre lo que es correcto para un cliente, ni tampoco podemos establecer con certeza lo que es normal. Lo normal, es algo relativo en muchas ocasiones. Es por ello que yo prefiero hablar de adaptativo, más que de normalidad o anormalidad. Un comportamiento muy agresivo se sale de la “normalidad” pero en un entorno amenazante, puede ser muy adaptativo ya que ayuda a sobrevivir. Un niño hiper-tímido puede parecer un trastorno pero en un hogar donde existe maltrato físico, es adaptativo. 

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Mitos sobre la ansiedad y el miedo fóbico.


Hablamos de fobia cuando existe un miedo intenso y persistente a objetos o situaciones específicas que pueden estar presentes en el momento en que sentimos esta emoción, o incluso podemos anticiparlo. En consecuencia, tenemos una respuesta de ansiedad y sentimos un gran malestar. Además, ese miedo interfiere en nuestra vida cotidiana, no pudiendo realizar actividades que nos gustaría realizar.

A continuación vamos a desvelar algunos mitos sobre las fobias y la ansiedad.

martes, 19 de mayo de 2015

¿Qué delatan nuestras emociones?

Como ya he comentado en otros artículos de mi Blog, Formas de cambiar tus expectativas o  Pautas para reconocer el pensamiento irracional y aunque resulte repetitivo, las emociones forman parte de nuestra humanidad. No podemos entendernos sin ellas, las emociones son naturales, y todas son necesarias en su justa medida. Con esto quiero decir que no hay emociones positivas o negativas, lo que existen son grados de expresión de estas emociones más o menos adecuados. Si su expresión es exagerada ya sea por exceso o por defecto, es desadaptativa y, por lo tanto, contraproducente.

No tiene sentido, no es nada racional, intentar extirpar y eliminar algunas emociones, son muy nuestras. ¿Por qué nadie se propones eliminar de su organismo los glóbulos rojos o el ácido digestivo del estómago? Porque todos sabemos que son necesarios para la vida, las emociones también. Pero al igual que los glóbulos rojos o el ácido gástrico, en su justa medida, para que así cumpla las funciones que tiene que cumplir y no otras. 

martes, 4 de noviembre de 2014

Otros 4 Valores o actitudes racionales (3 de 3)


Con el post de hoy finaliza la “trilogía” de los valores, actitudes o principios racionales. Estas últimas dos semanas os he presentado conceptos que se trabajan durante mis sesiones de terapia. Aspectos que procuro estimular e incentivar para que mis pacientes, los adopten como propios y los interioricen, de tal forma, que les acompañe el resto de sus vidas.

Hace un par de días, en una sección que llevo en Facebook (#momentoperla) uno de mis seguidores, comentó que “nuestras ideas o pensamientos, valores o actitudes no son propiamente  nuestros sino que  nos han sido impuestos desde fuera".

Ese apunte es muy positivo por dos motivos. En primer lugar,  porque el primer paso para poder cambiar una cosa es darnos cuenta de que existe, que además no es cosa nuestra y, sobre todo, que no nos gusta porque nos hace la vida imposible, nos amarga la existencia y no nos permite disfrutar de algo tan maravilloso como es la vida.

En segundo lugar, si nos lo han inculcado desde fuera, lo hemos aprendido y todo aquello que hemos aprendido es susceptible de ser, eliminado, re-aprendido y re-interpretado. Así que, estamos de enhorabuena: sabemos que existe algo que queremos cambiar y también que trabajando podemos eliminarlo y substituirlo por unas ideas, principios, valores y actitudes mucho más adaptativos y racionales que nos facilitarán poder disfrutar de nuestra vida de forma consciente, con los pro y los contras que nos puedan generar nuestros principios, pero al fin y al cabo, son  nuestros.

lunes, 5 de mayo de 2014

Gestionar el sufrimiento


Las personas pensamos de forma muy curiosa.

Sufrimos frustrados por lo que desearíamos que fuera y no es, por lo que esperábamos que hubiera sido y no fue, por lo que queremos que sea y no llega, estamos viviendo en un pasado que ya pasó o un futuro que está por llegar y no disfrutamos del momento presente.

Esa falta de vivir en el tiempo presente, nuestro tiempo real,  hace que generamos pensamientos negativos repetitivos y nos anclamos en sentirnos víctimas, nuestro pesar aumenta y se vuelve adictivo. Nos sentimos víctimas porque tenemos la sensación de que  no controlamos lo que nos pasa en la vida,  y así es. No podemos controlar la gran mayoría de las cosas que nos pasan en la vida, lo que sí podemos controlar es cómo reaccionamos ante lo que nos pasa en la vida.

Cuando cavilamos mucho sobre lo que no funciona, nos agotamos mental y emocionalmente, acumulamos malestar y no podemos decidir con claridad. 
  • Si damos vueltas siempre a lo que no funciona, acabaremos agotados mentalmente.
  • Controlar los pensamientos negativos y tomar perspectiva posibilita el cambio y aminora el dolor.
Pero, si el problema lo interpretamos como una oportunidad, como la cara buena de la misma moneda, así, generaremos pensamientos constructivos, realistas, optimistas, estimulantes y estimuladores del cambio.