lunes, 23 de febrero de 2015

Aceptar incondicionalmente (sin condiciones)



Un aspecto muy importante para lograr un equilibrio y una madurez emocional adecuados es desarrollar y trabajar tanto la autoaceptación incondicional (aceptarse a uno mismo tal como es, con lo bueno y lo malo) y la aceptación incondicional de los demás.
La aceptación incondicional de los otros desde un punto de vista racional sería tal que así:


-“...no debes rechazar nunca a nadie, porque nunca vas a encontrar al amigo perfecto, ni al marido perfecto ni al compañero de trabajo perfecto. Entonces como nunca vamos a encontrar a nadie perfecto, si lo que buscamos es eso y vamos rechazando a la gente que no es perfecta, pronto nos quedaremos solos y además, si buscamos la perfección en los demás también la buscaremos en nosotros mismos y pronto querremos rechazar también alguna parte nuestra que no nos gusta, y eso es más difícil de hacer no?”


Intentar conseguir la perfección es una batalla perdida, las personas somos imperfectas y la vida también lo es. Albert Ellis dice en sus libros que tenemos que buscar la autoaceptación incondicional de uno mismo y de los demás. Hay que cuestionar/juzgar las acciones que cometemos pero no por ello todo nuestro ser o el de los demás.
"Cometer una equivocación no nos convierte en equivocación”.
La creencia racional a todo esto sería: “soy un ser humano, un individuo único que está vivo y sólo por eso tengo gran capacidad para amar y como soy un ser humano soy imperfecto y me tengo que sentir orgulloso de ello."

A veces nos decimos a nosotros mismos: “es que no puedo soportar a esa persona porque es horrorosa, horripilante, no la aguanto!!!”. Aquí no estamos juzgando sus acciones sino todo su ser y además no tiene una base lógica porque si no pudiéramos soportar a esa persona nos moriríamos cuando estuviéramos a su lado y eso nunca ocurre, por tanto pensar eso es ilógico, exagerado y no es real. La creencia racional es: "las acciones de esa persona no nos gustan pero eso no hace de toda esa persona alguien horroroso."

Los seres humanos tenemos básicamente dos opciones: aceptarnos condicionalmente o incondicionalmente. Cuando sólo nos aceptamos condicionalmente estamos dispuestos a querernos sólo si cumplimos una serie de condiciones (si soy buena madre, si soy guapa, si soy buena en mi trabajo…). Esto es un error filosófico que puede producirnos infelicidad porque somos seres falibles y vivimos en un mundo imperfecto. Es prácticamente imposible que mantengamos una sólida estabilidad emocional basada en logros externos. Por otro lado aunque consigamos un buen nivel de éxito, estar siempre arriba nos va a dejar exhaustos, sin capacidad de disfrutar.


Todos por el hecho de ser humanos y estar vivos, tenemos ya una gran capacidad para amar y por eso nos tenemos que aceptar incondicionalmente a nosotros mismos y a los demás. Un ejemplo de alguien que practica la autoaceptación incondicional de los demás es Jaume Sanllorente, que lucha contra mafias que se dedican al tráfico y explotación de niños y  a pesar de estar amenazado de muerte por estas mafias de la India aún es capaz de decir que 
“Los enemigos no existen. Un enemigo es un amigo que tiene un problema”
Menudo grado de madurez eh?, a ver si nosotros lo logramos también algún día y dejamos de ver enemigos para convertirlos en amigos con problemas.

Haz lo que amas, ama lo que hagas

Toni Aznar

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