Normalmente los pacientes llegan a la consulta del psicólogo esperando o pidiendo una respuesta, quieren saber qué hacer o cómo comportarse ante un problema o un síntoma particular. También quieren saber lo que es “normal” y lo que no.
Los psicólogos no tenemos la seguridad sobre lo que es correcto para un cliente, ni tampoco podemos establecer con certeza lo que es normal. Lo normal, es algo relativo en muchas ocasiones. Es por ello que yo prefiero hablar de adaptativo, más que de normalidad o anormalidad. Un comportamiento muy agresivo se sale de la “normalidad” pero en un entorno amenazante, puede ser muy adaptativo ya que ayuda a sobrevivir. Un niño hiper-tímido puede parecer un trastorno pero en un hogar donde existe maltrato físico, es adaptativo.
