“Hay que soportar sin dejar de avanzar; si tú sabes lo que vales, ve y consigue lo que quieres. Pero tendrás que soportar los golpes de la vida”Rocky
Durante mis sesiones, y para demostrar que nuestra percepción y evaluación de la situación condiciona nuestro estado de ánimo y nuestra conducta pongo el siguiente ejemplo: "frente a los problemas, más o menos graves, parecidas circunstancias socioeconómicas, familiares y laborales, hay personas que se hunden y que contemplan la vida como un lugar en el que ya no hay capacidad de reacción, o personas que piensan que la vida vale la pena, que ahí fuera quedan oportunidades para todos, y que a mal tiempo, buena cara.
Disfrutad del artículo de Patricia Ramírez , no tiene desperdicio y no olvidéis que no se nace resiliente, es algo que se aprende.
