martes, 3 de febrero de 2015

Gestión de la tolerancia a la frustración


 
Sentirse frustrado es un estado y no significa serlo                    
Tolerar la frustración significa ser capaz de afrontar los problemas y limitaciones que nos encontramos a lo largo de la vida, a pesar las molestias o incomodidades que nos causan. Por lo tanto, se trata de una actitud y como tal, se puede desarrollar, se puede aprender.

La frustración es el sentimiento que surge cuando no logramos lo que queremos o cuando suceden situaciones que no deseamos. Pero en ningún caso esa frustración acabará con nosotros, pues es una situación transitoria.

martes, 27 de enero de 2015

Dependencia, independencia y cooperación





He escuchado en muchas ocasiones, personas que me comentan que si soy muy dependiente, que mi pareja es muy independiente, que en ocasiones soy muy independiente pero en otras dependo demasiado de otras personas.

Pues bien, la dependencia no tiene nada de malo, siempre y cuando sea constructiva y impulsora tal como la define Leonardo Martínez en su blog, El Blog de Leo donde define la dependencia de forma muy clara, positiva y constructiva:
“Cuando somos dependientes, nuestro éxito en la realización de ciertas labores depende en gran medida en que seamos ayudados por personas más capaces. Al principio, cuando nacemos, necesitamos de alguien que nos de comida para que nos podamos alimentar. Así mismo, necesitamos de alguien que nos vaya guiando para poder caminar.
De modo similar, hay otras actividades que cuando empezamos a hacerlas nos cuesta mucho trabajo hacerlas por nuestra cuenta. Si no sabemos nada acerca de bailar usualmente nos dejamos guiar por un maestro de baile para aprender los primeros pasos. Al comenzar a manejar muchas veces es bueno tener un instructor a la mano para que nos diga las cosas básicas.”

Los verbos clave durante esta etapa son ver, aprender y ser atendido.

Por lo tanto, la dependencia no ha de ser el estado natural, sino un estadio previo de aprendizaje para ser una persona más autónoma e independiente.

Con la independencia aparece de nuevo una interpretación negativa de ese comportamiento. Se concibe la independencia no como una cualidad sino como un defecto. Siguiendo a Leo, nos encontramos con una definición de independencia asociada al placer de hacer las cosas por uno mismo, de construcción de uno mismo a través de éxitos que se deben únicamente a la persona. 




“Conforme nos vamos acostumbrando a realizar una actividad surge un deseo de poder hacer las cosas por nuestra cuenta. Conforme a la experiencia y práctica que tengamos es posible que podamos hacer las cosas por nuestra cuenta. La etapa de la independencia se distingue precisamente en poder realizar estas actividades por cuenta propia. Es una etapa que da mucha satisfacción al ser, pues es una etapa en la que se da cuenta que puede imaginar, crear y conseguir los medios para llevar a cabo sus ideas."
Siguiendo a Alfonso Aguiló en Aplicaciones educativas Artículos de educación para padres, profesores y alumnos una persona independiente se desenvuelve por sus propios medios, tiene su propia opinión sobre las cosas y sus propias pautas para la construcción de su vida.

Quede claro que la independencia es un logro importante en la vida, pero debe tener también su justa medida, porque ser absolutamente independiente no parece que tampoco sea el gran paradigma de la existencia. En nuestra época considero que la independencia se ha sobrevalorado, como si fuera la más grande meta humana y una garantía segura de felicidad. Sin embargo, un exagerado o mal entendido afán de independencia, sería una gran exageración el pretender ser totalmente independiente, sería un comportamiento irracional pretenderlo. 

La independencia personal nos hace actuar por cuenta propia, en vez de entregar a otros el control de nuestra vida, y eso es un logro muy importante. Pero no es suficiente como meta final de una vida.

Un exceso de independencia no deja de ser un comportamiento inútil, por muy independiente que sea.

Entre otras cosas, porque los más altos logros de nuestra naturaleza tienen siempre que ver con nuestra relación con los demás: la vida humana es de por sí interdependiente, y por esa razón hay que encontrar un equilibrio adecuado.


Una persona que madura emocionalmente, conforme va realizando sus ideas, se da cuenta que hay algunas de ellas que tienen limitaciones, algunas veces no es posible realizar algo por cuenta propia, por ejemplo, sería imposible construir un rascacielos con tus propias manos, o un hijo o hija es más que la suma de gametos. De esta forma, hay un momento en que reconoces que tienes que hacer a más seres partícipes de lo que quieres hacer. Esto es precisamente lo que pasa con una sociedad. Como seres humanos nos damos cuenta que vivir en comunidades con intereses en común tiene muchas ventajas.

Así, una vez que tenemos varios seres independientes, estos pueden actuar para lograr un objetivo en común, solo desde la independencia, se puede actuar de forma interdependiente, aportando de forma libre y voluntaria nuestras capacidades, tomando nuestras decisiones y consensuando resultados con el resto de personas.



La interdependencia permite que el todo acabe siendo más que la suma de sus partes. La interdependencia genera sinergias.

En esta etapa las palabras clave son colaborar, cooperar y trabajar en equipo.

La vida, por naturaleza, es interdependiente. El hombre no puede buscar la felicidad poniendo la independencia como valor central de su vida. De entrada, porque cualquier logro en la vida afectiva de una persona pasa necesariamente por depender (positiva y constructivamente) en cierta manera de su mujer, su marido, sus hijos, sus amigos, su proyecto profesional, etc.; y todos también necesitamos depender (para crecer) de unos principios, ideales y valores que dan sentido a nuestra vida.


En definitiva, se puede ser independiente y comprender que se avanza más trabajando en equipo, que necesitamos enriquecer nuestro pensamiento con el de otras personas, que hay que ser fiel a unos valores acertados, o que todo hombre necesita dar y recibir afecto. 

La vida ha de plantearse buscando compartirla profunda y significativamente con otros, y esto supone siempre un contrapunto ante un afán de independencia mal entendido.

Haz lo que amas, ama lo que hagas

Toni Aznar

martes, 20 de enero de 2015

Aceptación y resignación

Durante mis sesiones de terapia, a veces, algunos de mis pacientes me recriminan que la aceptación es de cobardes, de personas que no quieren luchar por su vida... 

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Perseverancia: el camino al éxito

Con la llegada del nuevo año, se nos presenta un buen momento para proponernos nuevos planes, objetivo o metas. Un aspecto que yo recomiendo trabajar como propósito para el nuevo año es reforzar nuestra perseverancia.

Hoy hablaré de la perseverancia y su importancia ya que para sorpresa de quienes creen que un intelecto poderoso es la clave para alcanzar las metas, psicólogos de la U. de Pensilvania (EE.UU.) han descubierto que el talento aporta el 25% del rendimiento de una persona: el resto lo hacen los rasgos de personalidad, la creatividad, el esfuerzo y un poco de suerte.

La perseverancia junto con la práctica nos ayudarán a forjarnos a nosotros mismos, a convertirnos en personas más fuertes y vibrantes para lo perseverar en la práctica y el entreno nos ayudará a ello tal como ya decía en su tiempo filósofos como Pitágoras, Sócrates, Platón, Diógenes o Epícteto. Esos si que eran filósofos de verdad ya que predicaban con el ejemplo, y vivían según sus enseñanzas. Como por ejemplo Pitágoras que vivía en comunidad compartiendo todos sus bienes, o Diógenes, que prefería comer cada día lentejas a ser sumiso y obediente.

Es tan alta la influencia de la perseverancia en la consecución de nuestras metas que psicólogos como Martin Seligman, del Centro de Psicología Positiva de la U. de Pensilvania, insisten que más que centrarse en detectar las habilidades y talentos naturales las personas deberían dedicarse a fortalecer la perseverancia y el coraje para llegar a sus metas, tanto en adultos como en niños y adolescentes.

Parece ser que diferentes estudios demuestran que existen tres elementos que garantizan nuestro éxitos según Joseph Renzulli, de la U. de Connecticut:  el compromiso con las metas (perseverancia y trabajo duro), la creatividad y las capacidades.
"La peseverancia es la virtud por la que todas las cosas dan su fruto" Arturo Graf
Entonces, ¿por qué socialmente se valora más el talento que la perseverancia? Porque se valora más el momento puntual en que tiene lugar la genialidad y no se tiene en cuenta todo el trabajo y esfuerzo que lleva aparejado ese resultado. Mozart relata el su diario que cada una de sus obras eran el resultado de meses y meses de duro trabajo hasta lograr en resultado deseado.

Perseverancia


El coraje para hacer frente a los desafíos también va de la mano de la persistencia a la hora de alcanzar el éxito en la vida. Según indica Angela Duckworth, plantearse a uno mismo ciertos límites y ver si se es capaz de superarlos suele ser un elemento altamente motivador. Existen la tendencia a evitar obstáculos en la vida, pero son esos obstáculos los que nos ayudarán a superarnos día a día y conseguir una mayor seguridad y confianza en nosotros mismos.

Asimismo, agrega, sólo quienes se enfocan en una meta son capaces de autodisciplinarse para lograr su cometido, tienen un objetivo en su vida, su vida cobra sentido, existe un motivo para vivir y trabajar, una dirección.

Esa meta, implica también una buena dosis de ambición, pero una ambición bien entendida, constructiva, que nos hará mejores personas, porque no ambicionamos ser mejores que nadie, simplemente, ser cada día mejor, superarnos constantemente, ser una persona cada vez más capaz.

Coraje


A esta tenacidad,unos psicólogos decidieron llamarlo coraje. Es esa actitud de buscar lo que se quiere y que no se detiene ante los obstáculos y es una características que ya psicólogos como Louis Terman, habían estudiado y detectado en diferentes seguimientos. Concretamente, Terman, siguió a un grupo de niños superdotados y descubrió que era la persistencia lo que diferenciaba a los exitosos y no sus talentos o habilidades.

Conclusión


Existen formas de labrarse y hacerse mejores, de aprender a disfrutar de la vida, pero pasan por el trabajo, pasan por entrenarse como si fuésemos diariamente al gimnasio o a la piscina.

Haz lo que amas ama lo que hagas

Toni Aznar

lunes, 15 de diciembre de 2014

El buscador

Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador.

Un buscador  es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco es alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente para quien su vida es una búsqueda.

Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos.Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada. Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Vale de celos


La mayor parte de la gente cree que los celos son un problema de inseguridad en uno mismo, de baja autoestima, pero está comprobado de que no es así. Los celos son un problema de excesiva monogamia.

Si pensamos que las relaciones sentimentales se sustentan ¡necesariamente! en la fidelidad, seremos hipercelosos. Esto es, sólo podremos disminuir los celos si somos capaces de aceptar que el sexo no es tan importante y que, por lo tanto, podríamos tolerar una infidelidad.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Nuestro diálogo interno

Hoy sólo os quiero dejar una cita de Epícteto (55-135), filósofo griego de la escuela filosófica del Estoicismo, corriente filosófica fundada por Zenón de Cítio (336 aC-264 aC).

Epícteto, pensaba que no eran los acontecimientos que nos suceden durante el día o a lo largo de nuestra vida los que nos provocaban malestar emocional (ira, tristeza, depresión, ansiedad...), sino que eran las cosas que nos decimos a nosotros mismos sobre lo que nos sucede lo que nos hace sufrir emocionalmente, es nuestro diálogo interno, con nosotros mismos, el que nos envía mensajes en función de lo que pensamos sobre lo sucedido, en función de cómo evaluamos un hecho, así nos afectará este hecho.


No es el comportamiento de una persona el que nos hace enfadar, es cómo juzgamos este comportamiento lo que nos hace enfadar. Si lo juzgamos como irrespetuoso hacia nosotros responderemos de forma defensiva hacia él.

En el siglo I de nuestra era tenían muy claro, que la creación de necesidades innecesarias nos hace sufrir inútilmente.

Cuando creemos que necesitamos determinadas cosas para se felices, si no las tenemos sufrimos por su falta, cuando las tenemos, también sufrimos, por miedo a perderlas, así, nunca seremos libres realmente, y mucho menos, felices.

Haz lo que amas, ama lo que hagas

Toni Aznar